Nuestra ruta
recomendada comienza en la capital, concretamente en el castillo de Santa
Catalina, hoy Parador de Turismo, desde donde se domina una gran parte del
territorio hacia el que nos encaminamos y a donde regresaremos con la mochila
llena de inolvidables imágenes. Saliendo de la capital por la autovía A-316 en
dirección a Baeza pronto dejamos la gran ruta nacional para introducirnos por
una más secundaria e interesante, la A-320 que rodea Sierra Mágina pasando por
Mancha Real, Jimena y Bedmar. La Sierra magina es ya muestra desde lejos las
formas singulares de sus picos que se recortan contra el cielo quebrando las
líneas suaves, típicas de las lomas más conocidas de la campiña de Jaén. La
ruta A-324 rodea por el sur el conjunto montañoso en tanto que nosotros
elegimos en esta ocasión la cara norte por Jimena con la cueva de la Granja y
Bedmar con su castillo como referencias turísticas. Una estrecha y sinuosa
carretera local CJ-322 permite introducirse en los límites del parque Natural.
Un paisaje sorprendente en el corazón de Jaén. Picos blanqueados por la nieve
son normales en invierno y una cobertura forestal diferente a la del
monocultivo de olivo que le rodea, hacen
de esta sierra una auténtica isla biológica. La fauna también es otro de los
grandes alicientes para los que gusten de los atractivos naturales pues resulta
especialmente fácil ver el vuelo de aves rapaces. Para culminar la visita a
este entorno natural nada como la panorámica desde el pico de El Almadén,
acceso desde Mancha Real, que con sus
2.032 m de altura domina la totalidad de la sierra y sus alrededores.
Continuando con la ruta general hacia el norte por A-401 dos
poblaciones fundamentales en la cultura, no solo de Jaén si no de toda
Andalucía. Baeza y Úbeda, apenas separadas por 10 kilómetros atesoran tal
cantidad de monumentos de todas las épocas que es necesario y conveniente
dedicarle tiempo a sus respectivas visitas.
En Baeza Plaza del Pópulo, puerta de Jaén, arco de Villalar, Antigua Carnicería,
Catedral, Palacio de Jabalquinto, Antigua Universidad, Torre de Aliatares y
Ayuntamiento son las referencias básicas de una visita siempre sorprendente por
esta magnífica ciudad. Úbeda, es una joya arquitectónica del Renacimiento. El
centro neurálgico es la Plaza Vázquez de Molina con el palacio de la Cadenas,
el Parador y la impresionante fachada de la capilla del Salvador, pero además
de monumentos hay en Úbeda un recoleto barrio alfarero que sigue conservando
todas las tradiciones artesanas.
La ruta continúa por N-322
en dirección a Torreperogil y luego por A-315 hacia Peal del Becerro y a
continuación por A-319 hacia Cazorla.
Lentamente las lomas van haciéndose más prominentes y los campos de olivo ven
su horizonte infinito roto por una cadena de cimas. Es la Sierra de Cazorla a
donde nos adentramos pasando antes por el centro del pueblo que le da nombre.
Cualquier época es buena para recorrer estas montañas pero es el otoño una
magnifica estación para darse una vuelta por el Parque Natural de Cazorla,
Segura y Las Villas, el más grande en territorio de España. Amaneceres frescos
y anocheceres tempranos son dos de las características climáticas de este
momento, pero también multicolores paisajes, jirones de niebla desguazándose
por entre picachos y valles y aldeas preparándose para el cercano invierno. El
invierno, aunque corto puede brindar días nevados y muchas heladas en las zonas
de umbría. Ya desde el principio del parque, tras las primeras curvas comienza
el espectáculo, primero con las inacabables vistas de los campos de olivos que
se tienen desde el Puerto de las Palomas. Aquí decimos adiós a las lomas y nos
introducimos en el profundo valle del alto Guadalquivir. La carretera corre
paralela al río mostrando el magnífico equilibrio alcanzado por el hombre y la
naturaleza en este rincón andaluz. Superado el Tranco de Beas, primera presa
del Guadalquivir y donde cambia su rumbo hacia occidente, seguimos hacia Hornos
por una sinuosa carretera que da muy poca tregua a las rectas, pero aun es
mejor a continuación cuando tomamos dirección a Siles atravesando un profundo
bosque de pinos. Rutas solitarias plagadas de curvas y sin trafico un paraíso
motero. Aquí en el extremo norte de Jaén
hay una preciosa ruta circular para los que gusten de las carreteras de montaña
solitarias. Siles Orcera y Segura de la Sierra son las referencias. Todas están
dominadas desde el Pico del Yelmo que se puede acceder por pista sencilla
aproximadamente 5 km. que se toma en la Casa Forestal El Campillo a 20 km por
la carretera de Hornos a Siles. El último tramo de la ascensión resulta
especialmente interesante al ganar altura a la vista del valle. Es este un punto de despegue de parapentes y
uno de los mejores miradores de toda la serranía de Cazorla.
Las salida por el norte del parque nos lleva por La Puerta
de Segura y Puente Génave A-317 donde se enlaza con la N-322 que tomamos en dirección sur hacia Villarcarrillo. La
carretera general nos llevaría directos hacia Úbeda y Baeza y Jaén pero es
mucho mejor seguir conociendo los encantos de esta provincia por la carreteras
locales como la que lleva hasta Satisteban del Puerto y luego por Navas de San
JuanA-312 , Arquillos y Vilches A-301 alcanzar la A-4 a la altura de La
Carolina. Vilches rodeado de infinitas alineaciones de olivos, a la vista de su
esbelta torre campanario de la iglesia parroquial de San Miguel, en cuyo
interior se guardan los trofeos de la batalla de las Navas de Tolosa. Erguidas
sobre el cerro, las ruinas del castillo Musulmán. Según la leyenda en el siglo
XV, se le apareció la virgen a un pastor y por este motivo en el siglo XVIII se
erigió en el patio de armas, la ermita de la Virgen del Castillo. Desde este
punto, podemos disfrutar de unas magnificas panorámicas de la sierra de gran
riqueza cinegética y botánica, así como del pantano de Guadalén.
A continuación otro largo tramo de carretera de montaña, en
esta ocasión Sierra Morena en uno de sus tramos más desconocidos. La Carolina,
El Centenillo y Las Viñas con su próximo santuario de la Virgen de la Cabeza.
Andújar Tradicionalmente dependiente de
la agricultura del olivo, los cereales y las legumbres tiene también una
notable relevancia entre os aficionados a la caza mayor y la artesanía. Cuyos
orígenes se remontan a más de 2000 años. Remonta hasta hace más de 2.000 años,
pues la antigua Istvrgi era durante el siglo I d. de C. uno de los mayores
centros productores de España. Más adelante
Marmolejo en el límite provincial y el giro hacia el sur por A-306 hasta
Torredonjimeno.
Martos Muy
cerca de la capital jienense, es la capital del centro olivarero de Jaén. El
primer municipio aceitunero de España agrupa su caserío bajo el manto protector
de la peña de su mismo nombre. Larga la historia de este pueblo siempre ligado
al aceite desde que los fenicios importaron el olivo desde Oriente. Actualmente
Martos está bien diferenciado en barrios que aunque fundidos en una sola
amalgama urbanística acusan grandes diferencias. El pueblo más antiguo se
aglutina sobre las laderas del cerro. Por entre callejas hay que buscar la
antigua cárcel (Ayuntamiento) la monumental fuente Nueva, El Torreón y alcanzar
el castillo árabe de la Peña. Las iglesias de Santa Marta (S.XV) y Santa María
de la Villa son las más artísticas del catalogo eclesiástico pero es la Cruz
del Lloro, el lugar para el mas renombrado suceso histórico. La cruz conmemora
el despeñamiento de los hermanos Carvajal por orden de Fernando IV, “El
Emplazado” y siempre resulta agradable escuchar la insólita historia contada
por algún lugareño. El caserío se fue descolgando del cerro y el desarrollo de
la economía moderna hasta alcanzar las llanuras con sus nuevos barrios. Calles
anchas urbanismo de los sesenta y polígono industrial para la parte comercial
de esta población. Al frente donde las lomas vuelven a encresparse se levanta
el barrio residencial, parques, públicos
y jardines privados se mezclan junto a la preciosa Plaza de Toros y su
encantador Hotel Hidalgo.
De Martos
hacia Alcaudete los que nada quieran perderse tomaran el atajo por local entre
las nacionales para subir y bajar el portillo de Martos una corta subida y
bajada que lleva a continuación hacia Alcalá la Real por N-432. Estamos en el extremo sur de la provincia de
Jaén y como siempre hay sierras a veces cubiertas de pinos y en otras de olivos
la dualidad sierra loma de Jaén se muestra en todo su esplendor. Enfilamos por
ultimo una serie de carreteras locales estrechas a veces tras las lluvias inundadas
de tierras que bajan de los taludes, en verano abrasadas por un calor de
justicia y en invierno a bajo cero.
JA-4302 y
JV-2262 son los números que toman las carreteras. Otro tramo muy interesante es
el que sigue la A- 6050 desde Castillo de Locubín hasta
Valdepeñas de
Jaén. Los últimos setenta kilómetros de
regreso a Jaén resultan espectaculares. Por Frailes, Valdepeñas de Jaén, Los
Villares. Primero la Sierra Alta y a continuación la Sierra de la Pandera. Son
más de ochenta kilómetros de virajes continuos. El colofón perfecto para esta
ruta por Jaén.
Finalizamos
la ruta donde la comenzamos en el castillo de Santa Catalina. Con el corto
paseo hasta la cruz que remata la cúspide sobre la que se alza la fortaleza, es
el mejor final para una ruta por la provincia de Jaén que nos ha llevad a
descubrir algunos de los muchos encantos de estas tierras que tan gustosamente
alternan las montañas con la lomas. Desde esta atalaya la completa vista de la
ciudad a vista de pájaro, y en el horizonte, hacia el norte, las hileras de
olivos y al sur las encrespadas montañas por las que vinimos.
Rutómetro: Jaén-Mancha
Real-Bedmar-Jodar-Úbeda-Torreperogil-Peal del Becerro-Cazorla-La
Iruela-Burunchel-Pto de las Palomas-Torre del
Vinagre-Bujaraiza-Tranco-Hornos-Segura de la Sierra-Orcera-La Puerta de
Segura-Puente de Génave-Arroyo del Ojanco-Ventilla del rio
Beas-Castillar-Arquillos-La Carolina-Gurroman-Baños de la Encina Bailen Andújar Marmolejo Lopera Porcuna Torredonjimeno Martos Alcaudete Alcalá
la Real-Frailes. Valdepeñas de Jaén-Los Villares- Jaén. Total 550 km.


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